19.5.06

Muere ahora, vive para siempre

BITE CLUB

Guión: Howard Chaykin y David Tischman

Dibujos: David Hahn

Portadas: Frank Quitely


Esta miniserie de Vertigo recopilada en un manejable tomo plantea una curiosa fusión entre los tejemanejes de una familia mafiosa siguiendo el patrón de la inmortal saga rodada por Francis Ford Coppola, y una visión contemporánea del mito vampírico observable en filmes como Underworld.
Del primero se rescatan el ansia por el poder que no conoce lazos sanguíneos, las tensiones externas y la incidencia del monopolio criminal de La Familia sobre la sociedad legítima. Del segundo la humanización de los chupasangres, llegando a establecer explicaciones científicas para su “maldición”, hasta el punto de que la separación entre ambas razas se halla básicamente en el afilado de los colmillos.
Es más, el elemento sobrenatural (si es que es aplicable el término en este caso) no pasa de ser un mero barniz que cubre la historia y su eliminación daría lugar a un producto menos lustroso, pero esencialmente idéntico. Incluso los vampiros se apuntan al fenómeno del outing y su existencia es de sobra conocida por la población mortal.

Los textos de Chaykin y Tischman ponen especial énfasis en el componente sexual y morboso de la trama (incesto, lesbianismo, sadomasoquismo…), lo cual no sorprenderá a los seguidores de la carrera de Howard. Sin embargo, quizás estos se irriten por el intento de transmitir una fatua modernidad entroncada con la llamada “cultura MTV”, cuyo máximo exponente, la ultracool Risa, se revelará a la postre como auténica protagonista. Tampoco ayudan los abundantes textos de apoyo y su exceso de información, si bien se agradece la ironía que ocasionalmente destilan.
Por otra parte, el limpio trazo de David Hahn (autor de la serie independiente Private Beach) puede no constituir la elección más afortunada para la naturaleza del tebeo, pero su pulcritud logra incrementar la legibilidad de la obra.
Y qué decir de las superlativas cubiertas de Frank Quitely que se reproducen libres de logos y códigos de barras en las páginas finales. Lástima, ay, de lo reducido del tamaño.

En definitiva, y a pesar de ciertos reproches, un cómic entretenido que parece haber contado con el favor del público, pues ya está publicándose en los E.E.U.U. su secuela: Bite Club, Vampire Crime Unit.

5 Comments:

Blogger kuroi yume said...

Interesante!, tomo nota.

11:38 a. m.  
Blogger mekasidnipuatier said...

A mi este tebeo me moló bastante. De hecho, ahora mismo estoy pillando la segunda serie limitada que aun no he tenido la oportunidad de clavar el colmillo. Me parecio bastante entretenido y con un guion muy curradete sin ser nada pretencioso. Las portadas del Quitely, cierto es, que eran de lo mejor de la función y como de lo mejor que hizo en ese campo el hombre este por aquella epoca.

8:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

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2:03 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

I find some information here.

11:01 a. m.  
Anonymous Evil Preacher said...

Ah, claro "Bite"= mordisco, yo lo había leido en francés y me imaginaba una de maricas o algo así XD

10:44 p. m.  

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