2.5.06

The Call of Cthulhu


THE CALL OF CTHULHU

Andrew Leman, 2005

Ramón Allen Jr.
Leslie Baldwin
John Bolen
Daryl Ball

3,5/5


Un profesor moribundo lega a su nieto un conjunto de documentos que arrojan cierta luz sobre lo que parece ser un siniestro e ignoto culto. El nieto, fascinado por la lectura de los materiales, retoma las investigaciones iniciadas por su familiar hasta el punto de verse irremediablemente obsesionado por el misterio. Lo que en principio no eran más que datos y sucesos inconexos pronto pondrán de manifiesto una terrible amenaza para el futuro de toda la humanidad.
Su salud mental se deteriora en proporción a sus conocimientos sobre el mundo de pesadilla que acecha tras el umbral del nuestro. Ha oído la llamada de Cthulhu. Llamada que también comienza a resonar por el subconsciente de su psiquiatra conforme escucha el relato de su perturbado paciente…

La dificultad inherente a la adaptación fílmica de los relatos del célebre H. P. Lovecraft es un tema sobre el cual ya se había manifestado Hijo del Celuloide con anterioridad, así que sería redundante volver a incidir sobre los motivos del particular.
Repasando el puñado de cintas inspiradas en el mencionado referente literario parece claro que la obra “definitiva” está por llegar. Y quizás a The Call of Cthulhu el término le quede un poco grande, pero lo que es indudable es que cuenta con la virtud de trazar un sendero sobre una zona en la que antes sólo se apreciaba una inhóspita maleza.

The Call of Cthulhu puede presumir de una fidelidad sin parangón al material literario original. Buena parte de la responsabilidad recae en los mismos productores de la película, la H.P. Lovecraft Historical Society. Encargados de preservar el legado artístico del escritor, la sociedad ha comercializado todo tipo de productos relacionados con el autor estadounidense. Camisetas, tazas, estatuillas… ¡y hasta CDs de villancicos! pueden adquirirse en su tienda virtual destinada a colmar las ansias de sano consumismo friqui.
En vista del escaso acierto habitual a la hora de plasmar en imágenes las ideas de Lovecraft, han asumido como propia la empresa de crear filmes a la altura de las circunstancias. Valiéndose de presupuestos muy reducidos, cercanos al terreno amateur, pero con una convicción y conocimiento acerca de las limitaciones y aspectos boyantes de los textos adaptados mucho más ajustada a la realidad de lo acostumbrado en Hollywood, la HPLHS ha logrado desde su primera producción algo que parecía difícil: transmitir un porcentaje respetable de las sensaciones de terror primigenio contenidas en los, a menudo reiterativos y de lenguaje poco florido pero no por ello menos espeluznantes, relatos integrados dentro de Los Mitos de Chtulhu.

Esta película en concreto se beneficia de contar con una (en realidad dos) peculiar técnica audiovisual consistente en recrear los artefactos visuales y sonoros de los filmes rodados en los años veinte, fecha aproximada de publicación del manuscrito trasladado a la pequeña pantalla.
Mediante el Mythoscope los medios de grabación digitales imitan defectos propios del celuloide añejo tales como quemaduras, pelos y demás imperfecciones, al tiempo que el Mythophone da buena cuenta de la notable banda sonora añadiendo el crepitar característico del “polvo analógico” con resultados que contribuyen favorablemente a la atmósfera de la historia.
¿Vacuo ejercicio de estilo o certero andamiaje ambiental? Si fuese preciso posicionarse confieso estar mucho más cercano a la segunda postura, aunque uno no puede evitar recordar que este tipo de recursos suele transitar una delgada línea que separa a la genialidad de la pretenciosidad.
A la obra del canadiense Guy Maddin me remito.

El apartado interpretativo también se empeña en rememorar épocas pretéritas y los actores recurren a manierismos propios del cine mudo, lo cual se halla en consonancia con las condiciones técnicas de la cinta (plagada, por otra parte, de textos insertos que explican la trama). En ocasiones molesta la tendencia a sobreactuar, pero el nivel general no deja de ser aceptable.
Más destacables son los decorados, especialmente los pertenecientes a las secuencias oníricas que parecen extraídas de filmes expresionistas alemanes. Los cineastas se las apañan admirablemente bien para representar esas ciudades de locura e islas malditas a base de maquetas resultonas que generan la ilusión de veracidad necesaria y suficiente.
Justo es reconocer que el reto asumido es considerable, puesto que se trata de una historia ambiciosa con localizaciones emplazadas en distintas partes del globo así como numerosas secuencias marinas cuyo rodaje presenta complicaciones intrínsecas a contar con un presupuesto no reducido, sino casi inexistente.
Incluso el temible Cthulhu, animado mediante primitivas técnicas stop-motion, saca a pasear sus mejores galas delante de la cámara.
Los tentáculos van incluidos en el paquete.

Si desean mayor información aconsejo visitar la página oficial de la HPLHS. En la tienda pueden comprar el DVD de la película subtitulado a una ingente cantidad de idiomas, entre ellos español, euskera, gallego y catalán.
Qué detalle.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Una pequeña gran joya para todos los seguidores del escritor de Providence, y una muestra de que con poco dinero y mucho cariño y respeto puede hacerse un homenaje correcto a la obra de Lovecraft. De verdad muy recomendable (y entrañable, sobre todo Cthulhu)...

5:10 p. m.  
Blogger superdiscochino said...

Pues sí. Ya quisiesen algunas criaturas cgi parecérsele.

5:19 p. m.  
Blogger kuroi yume said...

Estoy de acuerdo con usted en la mayoría, pero en mi modesta opinión, es la mejor adaptación hasta la fecha de una obra de Lovecraft.

Si quiere más explicaciones, le remito a mi post:

http://yumekuroi.blogspot.com/2006/04/call-of-cthulhu-2005-hail-to-sleeping.html

6:02 p. m.  
Blogger superdiscochino said...

Kuroi: No voy a discutírselo, aunque confieso no haber visto todas las adaptaciones fílmicas de la obra de Lovecraft.

Mi única pega, si es que se le puede llamar así, es que no se trata del Filme Definitivo. Ése que llevamos décadas esperando.

No lo es, pero se le parece. De acuerdo.
Decididamente mucho más que The Dunwich Horror, que no sé si a estas alturas habrá podido ver.

Un saludo.

7:05 p. m.  
Blogger kuroi yume said...

Sí que la he visto y ya tengo preparado un post al respecto...
jejeje, la psicodelia es un matiz que igual no le hubiera importado usar a H.P.

Saludos.

11:04 a. m.  
Blogger superdiscochino said...

Gracias a usted por pasarse por aquí.

9:23 p. m.  

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